El presupuesto récord de defensa de Japón fortalecerá su sistema antimisiles y de defensa aérea

Para hacer frente a las crecientes amenazas militares planteadas por China, Corea del Norte y Rusia, Japón ha aprobado un presupuesto récord de defensa para el año fiscal 2024. Con un aumento del 16,5% en comparación con el año anterior, este presupuesto de 7.930 millones de dólares marca el décimo año consecutivo de aumento en el gasto en defensa del país asiático. El objetivo principal de esta inversión histórica es fortalecer el sistema de defensa aérea y antimisiles de Japón, con miras a salvaguardar su seguridad y proteger su soberanía en la región.

El gobierno japonés destina una cifra histórica para hacer frente a las amenazas militares en la región

El presupuesto refleja las preocupaciones de Japón ante las amenazas militares que enfrenta. En este sentido, se destinarán 2.600 millones de dólares para la construcción de dos buques equipados con el sistema Aegis, como alternativa a los sistemas terrestres cancelados por preocupaciones de seguridad. Estos buques fortalecerán la capacidad de defensa antimisiles de Japón y contribuirán a la protección de su territorio.

Además, se invertirán 1.200 millones de dólares en la construcción de dos nuevas fragatas de guerra aérea, que serán desplegadas en el año fiscal 2028. Estas fragatas mejorarán la capacidad de Japón para hacer frente a las amenazas en el mar y elevarán su posición en la seguridad regional.

Una de las modificaciones más significativas será la destinada a los portahelicópteros clase Izumo. Con una inversión de 298 millones de dólares, se realizarán modificaciones para permitirles operar aviones de combate F-35B. Esto aumentará la capacidad de Japón para realizar operaciones aéreas con mayor eficacia y ampliará su capacidad de respuesta ante cualquier eventualidad.

En términos de desarrollo tecnológico, Japón destinará 99 millones de dólares para el desarrollo de un avión de guerra electrónica basado en el avión de patrulla marítima Kawasaki P-1. Esta nueva aeronave fortalecerá la capacidad de Japón para detectar y neutralizar las amenazas en el ámbito electrónico, contribuyendo así a su seguridad en el contexto regional.

La colaboración con Estados Unidos también se refleja en el presupuesto, con una inversión de 532 millones de dólares para el codesarrollo del Glide Phase Interceptor (GPI), un sistema de interceptación de alta velocidad. El objetivo es completar el desarrollo de este sistema a principios de la década de 2030, lo que permitirá a Japón tener una capacidad de defensa más sólida y efectiva.

Otra área prioritaria para Japón es la mejora de su capacidad de ataque. Por eso, se destinarán 227 millones de dólares para el desarrollo de un nuevo misil guiado de precisión tierra-barco/tierra-superficie, con un alcance mayor que los misiles existentes. Esta inversión contribuirá a aumentar la disuasión de Japón y a proteger sus intereses en el ámbito marítimo.

La inversión en infraestructuras y equipos también se refleja en el presupuesto. Con 121,5 millones de dólares, se adquirirán tres embarcaciones maniobrables de 35 metros de largo, lo que permitirá a Japón ampliar sus capacidades en el ámbito naval y fortalecer su presencia en la región.

Asimismo, se destinarán 583 millones de dólares para la construcción de un nuevo barco de reabastecimiento de 14.500 toneladas, lo que mejorará la logística y capacidad operativa de la Marina de Japón.

En el ámbito terrestre, Japón busca mejorar sus capacidades de apoyo al combate. Por ello, se invertirán 174 millones de dólares en la investigación de vehículos estadounidenses multipropósito de apoyo al combate, lo que permitirá a Japón tener herramientas más eficientes y adaptadas a sus necesidades.

Pero no solo se contemplan mejoras en el ámbito terrestre y naval, sino también en el área de vehículos no tripulados. Con una inversión de 145 millones de dólares, se buscará desarrollar un vehículo anfibio no tripulado, que ampliará las capacidades de Japón en la realización de operaciones en diferentes entornos y mejorará su capacidad de combate.

El presupuesto también contempla inversiones en investigación y desarrollo. Con 114 millones de dólares, se llevará a cabo una operación de prueba de USV (equipo de prueba) con el objetivo de adquirir conocimientos sobre el funcionamiento de los USV en el campo militar. Esto permitirá a Japón mejorar su capacidad de reconocimiento y vigilancia marítima.

Finalmente, se destinarán 1,4 millones de dólares para la investigación y desarrollo de UUV, vehículos submarinos no tripulados, para la observación de los océanos. Estos avances contribuirán al mejor conocimiento del entorno marino y a la protección de los intereses de Japón en el ámbito marítimo.

El presupuesto récord de defensa de Japón refleja la determinación del país de fortalecer sus capacidades de defensa ante las crecientes amenazas en la región. Con inversiones en sistemas de defensa aérea y antimisiles, desarrollo de nuevas fragatas, modificaciones de buques y aviones, así como mejoras en la capacidad de ataque y apoyo al combate, Japón busca mantener su seguridad y proteger su soberanía en un contexto geopolítico cada vez más complejo.