La ONU condiciona la aprobación del submarino nuclear brasileño a estrictas inspecciones

La ONU condiciona la aprobación del submarino nuclear brasileño a rigurosas inspecciones

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha impuesto condiciones rigurosas para la aprobación del submarino nuclear brasileño, Álvaro Alberto. Según Rafael Grossi, director general de la Agencia Internacional de Energía Atómica (OIEA), Brasil solo podrá operar este submarino si acepta someterse a un régimen de inspecciones estrictas. Esta autorización podría llevar hasta cinco años, lo que ha generado preocupación en el país sudamericano y en el mundo.

Un desafío nuclear con miradas desconfiadas

El proyecto del submarino nuclear Álvaro Alberto, parte del Programa de Desarrollo Submarino (Prosub) de Brasil iniciado en 1979, ha despertado el interés y la desconfianza de la comunidad internacional. Además, Australia ha anunciado su intención de desarrollar submarinos nucleares en el marco del acuerdo militar Aukus. Ante esto, la OIEA ha manifestado su preocupación por el control y manejo del combustible submarino en ambas naciones.

El director general de la OIEA, Rafael Grossi, ha dejado claro que Brasil y Australia deberán aceptar un estricto control por parte de la agencia para poder operar los submarinos nucleares. Sin embargo, el gobierno brasileño se ha negado hasta ahora a adherirse a los Protocolos Adicionales de 1997, que facilitarían el acceso de los inspectores de la OIEA a las instalaciones nucleares del país.

Visita decisiva en el horizonte

Ante la compleja situación, Rafael Grossi ha anunciado que planea visitar Brasil este año para discutir el tema y buscar una solución. En su visita, se espera que se aborde la necesidad de cumplir con los estándares internacionales de control nuclear y se evalúe la viabilidad de las inspecciones requeridas para otorgar la aprobación del submarino Álvaro Alberto.

El desafío de la seguridad nuclear

La ONU y la OIEA están comprometidas con asegurar la paz y la seguridad en el uso de la energía nuclear. La controversia en torno a la operación de submarinos nucleares pone a prueba la capacidad de los países de cumplir con las regulaciones y salvaguardias necesarias para garantizar un uso seguro y responsable de esta tecnología.

El caso de Brasil y Australia representa un desafío a nivel global, ya que la posesión de submarinos nucleares implica una gran responsabilidad en términos de seguridad, no solo para los países involucrados, sino también para la comunidad internacional en su conjunto.