Estados Unidos autoriza la venta de cazabombarderos F-35A a Grecia por 8.600 millones de dólares

cazabombardero F-35A

Estados Unidos ha otorgado la autorización para que Grecia adquiera 40 cazabombarderos F-35A, por un monto estimado de 8.600 millones de dólares. Esta venta cumple con el objetivo de modernizar la fuerza aérea griega y mejorar su capacidad de defensa. Además, el acuerdo también busca mantener buenas relaciones con Turquía, quien había solicitado la adquisición de los F-16 Vipers. A continuación, analizaremos los detalles de esta importante transacción y su contexto político e histórico.

Modernización de la fuerza aérea griega

Las autoridades griegas habían planteado la necesidad de modernizar su fuerza aérea y mejorar su capacidad para defender su espacio aéreo. En este sentido, el encargo de los 40 aviones F-35A representa un paso importante hacia la modernización y actualización tecnológica de las capacidades militares griegas. Además, Grecia también tenía acordada la compra de 24 aviones de combate Rafale con Francia.

El F-35A, conocido como el cazabombardero de quinta generación, permitirá a Grecia contar con una aeronave de última tecnología, equipada con su propio sistema de enlace de datos. Esto le brindará la capacidad de comunicarse con otros aviones de la OTAN a través del Enlace 16, utilizando una puerta de enlace llamada BACN. Esta característica es de gran relevancia en un escenario de defensa conjunta y cooperación internacional.

Además, el F-35A compensará la obsolescencia de otros aviones de la Fuerza Aérea Griega, como el F-4 y el Mirage 2000, que ya necesitan ser reemplazados debido a su antigüedad y limitaciones tecnológicas. La modernización de la flota aérea griega es fundamental para garantizar la seguridad y la soberanía del país en una región geopolíticamente compleja.

Relaciones con Turquía

La autorización para la venta de los F-35A a Grecia también se realizó con el objetivo de mantener buenas relaciones con Turquía. Este país había solicitado adquirir los F-16 Vipers, y para poder acceder a esta compra, Turquía tuvo que dar su aprobación a la adhesión de Suecia a la OTAN. Esta negociación entre Estados Unidos, Turquía y Suecia demuestra la complejidad de las relaciones políticas y militares en la región.

La Agencia de Cooperación para la Seguridad de la Defensa emitió un aviso al Congreso estadounidense, solicitando aceptar la posible venta de 40 F-16 Vipers, kits de conversión y municiones a Turquía, por un valor estimado de 23 mil millones de dólares. Ambos acuerdos de venta de aviones de combate forman parte de una estrategia más amplia para asegurar la estabilidad y el equilibrio de poder en esta zona del mundo.